Teófila Martínez, presidenta de RETE, combina su responsabilidad en la Asociación con la presidencia de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz.
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La asociación RETE, que este año celebra su 20 aniversario, cuenta con los ambiciosos objetivos de promover la colaboración entre puertos y ciudades, analizar e interpretar las dinámicas y fenómenos que se manifiestan en sus relaciones, explorar sus horizontes y dibujar visiones y estrategias que contribuyan a construir su futuro, sobre todo considerando las actuales exigencias del mundo portuario y las de una renovada relación puerto-ciudad. “La propuesta de usos más urbanos y menos industriales en zonas portuarias en cada lugar presentan matices, pero, bajo mi punto de vista, en todas partes debe de haber un denominador común: no debe haber ganadores y perdedores”, explica a este Diario, Teófila Martínez, presidenta de RETE.

La experiencia y el conocimiento que aportan cada uno de sus socios son, sin duda, los principales activos de RETE que promueve el conocimiento recíproco, la colaboración con las iniciativas dirigidas a mejorar las relaciones entre puertos y ciudades y la superación de obstáculos que dificulten este entendimiento. Como presidenta de la entidad, ¿cuáles son los principales retos que se le presentan?

Como incluía en el programa que presentamos para la candidatura, junto con la Junta de Gobierno, a la que quiero agradecer el trabajo y la colaboración continua, tenemos por delante el reto de actualizar e innovar la misión y los propios objetivos de RETE, considerando las actuales exigencias del mundo portuario y las de una renovada relación con la ciudad.

“La sostenibilidad social y económica, pero sobre todo la medioambiental debe ser la principal preocupación y ocupación de los puertos para con nuestros entornos”

También nos propusimos reforzar la asociación ampliando la base asociativa y promoviendo la difusión de nuestras actividades. En este sentido, en los últimos meses se han incorporado nuevos socios como los puertos de Algeciras, Huelva y Cartagena, además de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía. El fortalecimiento de la comunicación, sin duda, jugará un papel fundamental en los próximos meses de cara a conseguir un mayor conocimiento de RETE que contribuya a su reconocimiento.

Además, queremos reforzar la dimensión internacional de la asociación, brindando un nuevo protagonismo a RETE en Latinoamérica, considerada como un ámbito prioritario y privilegiado para nosotros.

 Los últimos años se ha percibido un mayor interés de los Puertos por potenciar las relaciones con sus ciudades. ¿A qué cree que es debido? 

Por mi trayectoria personal y profesional, que me ha llevado a vivir y a trabajar en ciudades portuarias y a conocerlas en profundidad a un lado y a otro de la verja, he podido comprobar que esa verja, además de suponer una barrera física, ha significado también una escisión entre dos mundos que están llamados a encontrarse. 

El problema radicaba en que, hasta ahora, a ambos lados de la verja los dos estaban convencidos, más el puerto que la ciudad, de que eran los perdedores en cualquier proceso de esta índole. 

No podemos perder de vista que los puertos, en todas sus versiones, ya sea con actividad portuaria pura y dura, ya sea como parte integrada en la ciudad, son agentes económicos de primer orden y los procesos de interacción son herramientas para dinamizar la economía del entorno y también generar recursos que ayuden a los puertos a seguir invirtiendo y mejorando sus infraestructuras para ser más competitivos y sostenibles. 

Los puertos no se conciben ya sin su territorio. Son un eslabón más de la cadena de suministro, dentro de un territorio, que también forma parte del sistema, por lo que los activos logísticos del territorio favorecen no sólo la competitividad del puerto sino también de cada una de las empresas que desarrollan su actividad en él y su entorno.

Es indudable la importancia que un puerto tiene para el desarrollo económico, social y urbano de una ciudad. Desde las primeras civilizaciones de la antigüedad, la situación estratégica de los puertos, bien para los intercambios comerciales, como para los defensivos fue un elemento determinante para el bienestar y desarrollo de las poblaciones; incluso factor clave en su esplendor o declive. 

En el marco de una nueva situación económica y ambiental de alcance global, en el siglo XXI, las zonas portuarias están buscando un nuevo planteamiento, liberadas la mayor parte de ellas de actividades industriales más duras y menos indicadas para estar en el corazón del centro urbano de las ciudades y convierten esos espacios portuarios ociosos en una gran oportunidad para las ciudades y su interacción con los puertos y viceversa.

Incluso, en el caso de España, el nuevo marco estratégico de Puertos del Estado incluye una línea estratégica en la que plantea puertos comprometidos con la ciudad, donde los objetivos son conseguir puertos abiertos al ciudadano; servicios portuarios-municipales coordinados; fomento de la responsabilidad social corporativa en el entorno y dar a conocer el puerto. 

Sin duda, ha habido un cambio de tendencia en los últimos años que se acentuará con compromisos como el asumido por Puertos del Estado y por todo el sistema estatal español de cara al futuro. 

Teófila Martínez, presidenta de RETE, combina su responsabilidad en la Asociación con la presidencia de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz.

“Hasta ahora, a ambos lados de la verja los dos estaban convencidos, más el puerto que la ciudad, de que eran los perdedores”

“Se han incorporado nuevos socios a RETE como los puertos de Algeciras, Huelva y Cartagena y la Agencia Pública de Puertos de Andalucía”

“La sociedad ha entendido el papel esencial que los puertos juegan en el abastecimiento”


No puedo obviar la pandemia y sus efectos. En el transporte y en la sociedad las consecuencias de la COVID son claras, pero ¿y en las relaciones puerto-ciudad? ¿Qué ha pasado con el diálogo entre los agentes portuarios y ciudadanos durante el año que llevamos de pandemia?

Yo creo que la pandemia ha contribuido a redescubrir el papel fundamental y esencial que los puertos y la logística tienen en la vida cotidiana, en su contribución al desarrollo económico y a entender lo que antes comentaba de que los puertos son un eslabón más y fundamental en la cadena de suministro.

Es pronto para saber si esta complicada y trágica situación ha fortalecido las relaciones entre puertos y ciudades, pero lo que sí tengo claro es que la sociedad sí ha entendido el papel esencial que los puertos juegan en el abastecimiento de las necesidades básicas y en la economía en general. Y no sólo por la pandemia. El accidente de hace escasos días en el Canal de Suez volvió a poner de nuevo el foco en la importancia del transporte marítimo y en la necesidad de que cada parte de la cadena funcione.

En lo relativo a las relaciones puerto-ciudad, ¿hay algún modelo a alcanzar?

La propuesta de usos más urbanos y menos industriales en zonas portuarias en cada lugar presentan matices y diferencias significativas, pero, bajo mi punto de vista, en todas partes debe de haber un denominador común: no debe haber ganadores y perdedores. El modelo a alcanzar, por tanto, debe ser el que, adaptado a las particularidades de cada caso, consiga que todas las partes se sientan recompensadas y favorecidas y donde se produzca no sólo una integración física, sino también cultural y social.

 En su opinión, ¿cuáles deberían ser las principales preocupaciones de los Puertos para con sus entornos?

La sostenibilidad, aunque ya está presente en el marco legal que rige sobre los puertos, es para muchos ya -y debe ser para todos- un pilar estratégico. En el caso de España, Puertos del Estado asume un importante compromiso con la sostenibilidad en su nuevo marco estratégico, al incluirla como un criterio de actuación, junto con la eficiencia, la conectividad, la digitalización, la innovación, seguridad y transparencia.

La sostenibilidad social y económica, pero sobre todo la sostenibilidad medioambiental debe ser la principal preocupación y ocupación de los puertos para con nuestros entornos.

Creo que desde los puertos debemos preocuparnos y ocuparnos de ejecutar proyectos en los que haya un uso eficiente de la energía, se reduzcan todo tipo de emisiones contaminantes y se contribuya a la mejora del entorno y de los paisajes urbanos de forma solidaria y compartida por la ciudad.

En este sentido, es fundamental apoyar estos desarrollos en la utilización de las Nuevas Tecnologías y teniendo muy presente que integrar es compartir.

Massimo Clemente, el director del comité científico de RETE, y Teófila Martínez, presidenta de RETE, en una reunión en la que se firmaba el convenio entre RETE y MedCruise hace unos días.

“La comunidad científica de RETE es el principal aval de la asociación”


¿Cuáles son las principales líneas de actuación y proyectos de RETE?

El principal activo de RETE es, sin duda, la experiencia y el conocimiento que aporta cada uno de sus socios y el comité científico, que es un órgano consultivo compuesto por personalidades de reconocida trayectoria en el campo de las relaciones puerto-ciudad.

Sobre esta base, la asociación promueve el conocimiento recíproco, la colaboración con las iniciativas dirigidas a mejorar las relaciones entre puertos y ciudades y la superación de obstáculos que dificulten este entendimiento.

Asimismo, RETE trabaja en la definición de iniciativas e instrumentos para armonizar la actividad de los puertos con las ciudades portuarias, también de pequeña y mediana dimensión, para la transformación de frentes portuarios y el mantenimiento y puesta en valor del patrimonio cultural; así como en proyectos de investigación, formación y actualización de conocimientos y divulgación, con el fin de acercar a la sociedad la realidad portuaria y su interacción con la ciudad.

Para conseguir estos objetivos, la asociación realiza actividades conforme a tres líneas de acción principales. La primera, constituirse en plataforma de acceso al conocimiento más avanzado en los distintos campos y disciplinas vinculados al estudio de la interacción de la ciudad portuaria y su relación con el puerto.

La segunda, configurarse como observatorio permanente de la dinámica de las ciudades portuarias, desde el que efectuar un seguimiento y evaluación de las iniciativas emprendidas por éstas.

Y, por último, definirse como un laboratorio activo desde el que, al más alto nivel, se estimule la producción, análisis y divulgación de nuevas ideas capaces de inspirar actuaciones y reformas innovadoras en el ámbito de las ciudades portuarias.

 

Desde su puesta en marcha, ¿cuáles diría que han sido los principales hitos alcanzados por RETE? 

Como comentaba anteriormente, creo que el principal haber de RETE es la acumulación del conocimiento y la experiencia. Precisamente en 2021 la asociación celebra su 20 aniversario, dos décadas en los que RETE ha tejido una sólida red, como alude su propio nombre, de teoría, de práctica, de cultura, de intercambio, de estudio, de colaboración e intercambio que enriquece a todo aquel que se acerca y que trasciende lenguas, fronteras y nacionalidades, porque RETE nace de un acuerdo suscrito en el año 2001 entre puertos y ciudades españolas, portuguesas e italianas, pero tiene una importantísima presencia también en Latinoamérica y cuenta con el apoyo de importantes expertos en Centro Europa.

Sin duda, la comunidad científica de RETE, que aglutina el comité científico, las revistas PORTUS y PORTUS PLUS y la red de expertos, es el principal aval de la asociación y el carburante intelectual del que se alimenta.