Teófila Martínez, presidenta de RETE; Pilar Miranda, presidenta de la Autoridad Portuaria de Huelva; Manuel Guerra, subdirector adjunto a Presidencia de la Autoridad Portuaria de Valencia; e Ignacio Álvarez-Ossorio, director del Puerto de Huelva, estuvieron acompañados por los presidentes de otros puertos andaluces (Motril, Almería y Cádiz), así como representantes públicos y económicos de la ciudad onubense.
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El principal reto al que se enfrenta el Puerto de Huelva, en el ámbito de integración Puerto-Ciudad, es el desarrollo del Muelle de Levante, “porque aquí no podemos equivocarnos. Queremos transformar el frente portuario en un lugar para un conjunto de usos ciudadanos y económicos de alta calidad”. Así lo explicó ayer el director del Puerto de Huelva, Ignacio Álvarez-Ossorio, durante la jornada que organizó RETE, la Asociación para la Colaboración entre Puertos y Ciudades, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Huelva, para abordar “Las estrategias del Puerto de Huelva para abrirse a la ciudad”. 

El evento, celebrado en Las Cocheras del Puerto (un ejemplo de infraestructura de integración entre el Puerto y la ciudad), comenzó con las palabras de Teófila Martínez, presidenta de RETE, y de su homóloga de la Autoridad Portuaria de Huelva, Pilar Miranda. Tras ellas, se escuchó el caso de éxito del Puerto de Valencia y se entró en materia con la planificación del enclave anfitrión de la sesión y protagonista absoluto.

Así tomó la palabra el director del Puerto quien comenzó su intervención haciendo un repaso de las actuaciones desarrolladas y de las previstas para incentivar la relación con la ciudad y generar riqueza. 

Álvarez-Ossorio afirmó que la visión de la relación Puerto-Ciudad debe tener un carácter integral (económico, urbanístico, ambiental y social) y que, por ello, el diálogo con el territorio debe ser “respetuoso”. “El Puerto es un valor para la ciudad y la ciudad no puede poner palos en las ruedas en su desarrollo. La generación de sinergias es fundamental para que todos ganemos, el famoso win-win. El compromiso estratégico del puerto con la sociedad está claro y también tiene que ser recíproco”, explicó el director.

El Puerto es un valor para la ciudad y la ciudad no puede poner palos en las ruedas en su desarrollo. La generación de sinergias es fundamental para que todos ganemos, el famoso win-win. El compromiso estratégico del puerto con la sociedad está claro y también tiene que ser recíproco 

Además, puso en relieve la condición particular del puerto como estuario: “Somos un puerto muy grande, contamos con 1.700 hectáreas protegidas en tierra y aguas interiores y muy largo. Concretamente, para la integración puerto-ciudad tenemos 7 km de la Ría que tenemos que resolver”.

Las singulares y futuro

Sobre las actuaciones singulares que ha ido desarrollando el Puerto y su acción por potenciar la integración puerto-ciudad, el directivo destacó: la Glorieta de las Canoas, Las Cocheras y el edificio Aqualon.

Hoy en día, la visión del enclave pasa por una acción integral por lo que las acciones Puerto-Ciudad se reflejan en el Plan Estratégico en dos apartados claramente: Relación con el entorno e Integración con el Medio Ambiente, “aunque en realidad son las cuatro, porque las dos primeras -tienen que ver con la actividad (consolidación y diversificación del negocio y competitividad)- generarán una fortaleza al Puerto tremenda que desarrollará la ciudad porque se aportará economía”. 

Los ámbitos de la relación Puerto-Ciudad se sostienen sobre una visión ambiental y “en revertir los pasivos ambientales que tenemos”, en una visión ciudadana, “con la apertura del frente portuario de la Ría con esos 7 km que antes la ciudad no lo veía porque estaban los trenes”, una visión económica, “con la unión de sinergias del tejido económico puerto-territorio (la ZAL) y la creación de nuevos espacios para actividades en la ciudad (como un nodo de conocimiento)”,y con una visión social, “con el apoyo a la sociedad a través de las acciones de RSC (el Puerto invierte cada año 500.000 euros en este tipo de actividades).

 

El director del Puerto de Huelva, Ignacio Álvarez-Ossorio, durante su intervención.

Muelle de Levante 

Hablando de las áreas de interacción con la ciudad, el director habló del Eje Francisco Montenegro-Punta del Sebo que estaba muy degradada y que gracias a tres proyectos (recuperación ambiental, actuación en el paseo a la Ría y en la avenida) se han recuperado las marismas y la senda peatonal.

En la zona de Punta del Sebo se ha procedido a reordenar el espacio. “Aquí es donde se va a implantar la ZAL y la actividad logística compatible con la ciudad, de hecho, la ciudad demanda logística”.

Otra de las zonas recuperadas son las “Marismas del Pinar” donde se propone una restauración paisajística y un parque fotovoltaico. El proyecto está en curso. Sobre la actividad pesquera, el director reiteró que no se ha pensado en trasladarla “porque puede tener su encaje con la ciudad” y que sí que se dará visibilidad a la cadena de valor gracias a proyectos como la Lonja (en el centro de la ciudad y con un diseño exterior singular) y la Ciudad del Marisco, que después del verano se inaugurará. 

Finalmente, puso en valor el proyecto en el Muelle de Levante: “Aquí no podemos equivocarnos. Tenemos que analizar bien lo que hagamos. Está claro que será una actividad mixta. Queremos transformar el frente portuario en un lugar para un conjunto de usos ciudadanos y económicos de alta calidad”. 

“No queremos poner una zona comercial para competir con otras zonas, sino desarrollar un proyecto tractor que haga que venga gente de fuera para usar las instalaciones e inversores potentes con nuevas actividades económicas, si no estaremos matando otras zonas de la ciudad”, aseveró Álvarez-Ossorio.

El proyecto está en tramitación porque la ciudad está realizando su Planificación, “pero el Puerto no puede detenerse. Por eso estamos con la licitación del contrato de la oficina de apoyo técnico a la gestión del proyecto”. El Puerto quiere elaborar un estudio de detalle de la Ordenación del Muelle que determine la demanda existe para ese espacio, las actividades tractoras y su ámbito de influencia y cómo está el mercado de inversores para este tipo de espacio. Con esta información se crearán unas especificaciones funcionales que se exigirán a aquellos que presenten sus proyectos en el concurso de ideas acerca del proyecto. Posteriormente, la urbanización sería realizada por la APH y los inversores privados harían la construcción y explotación.

Como asuntos pendientes, “y que se tienen que seguir estudiando” quedarían: el Polígono pesquero, los Astilleros de Huelva y eje viario norte.

La jornada despertó el interés de los medios de comunicación.

Manuel Guerra, subdirector adjunto a Presidencia de la APV.

“El Puerto es consciente de que la ciudad y los ciudadanos son sus clientes”

La primera de las conferencias de la jornada tuvo como protagonista al Puerto de Valencia. Manuel Guerra, subdirector adjunto a Presidencia de la Autoridad Portuaria de Valencia, fue el encargado de presentar la historia y evolución de las actuaciones desarrolladas por el enclave a lo largo de los siglos. En su ponencia “La relación puerto-ciudad. El caso de Valencia”, Guerra incluyó, en primer lugar, el cómo se ha llegado al hoy, las fases que se han vivido en las relaciones puerto-ciudad, pasando de cuando no existía la necesidad de relacionarse; “a cuando, ante la necesidad, se produce una relación de intercambio (yo te doy y tú me das); hasta el convencimiento de que hay que trabajar juntos en el desarrollo común. Además, en esta fase el Puerto deja de trabajar como una Administración para trabajar como una empresa, los poderes de la ciudad y los ciudadanos son conscientes de su importancia para la economía y el Puerto es consciente de que la ciudad y los ciudadanos son unos de sus principales clientes. No todos sus objetivos pasan por el tráfico”, destacó. 

De esta toma de conciencia, nacen iniciativas como las asociaciones AIVP y RETE, la relación puerto-ciudad aparece en los planes estratégicos portuarios y en el Marco Estratégico del Sistema Portuario español. También se crean instrumentos formales de conversación en los que no solo colabora el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria, sino que se integran las voces de la comunidad portuaria, el gobierno regional y las asociaciones de vecinos, detalló el subdirector, que puso como ejemplo de acción directa la activación de Aportem-Puerto Solidario, como ejemplo de asociación desarrollada por la comunidad portuaria para el beneficio de la sociedad valenciana, y la constitución de la comisión delegada para el “Impulso de la integración territorial -Valencia, Sagunto y Gandia-”, que creó el Consejo de Administración de la APV en octubre de 2015 y que llevó a la constitución del Comité Asesor del Puerto de Valencia.

 

Proyectos

En una segunda parte de su conferencia, Manuel Guerra entró en el detalle de las actuaciones desarrolladas vinculadas al crecimiento del Puerto y de la ciudad. Así, fue mostrando fotografías con los principales cambios urbanísticos desde 1812 hasta la actualidad, ampliando la información en los principales hitos como: la Riada de 1957, “fundamental para el urbanismo porque se decidió desviar el río Turia lo que marca el límite sur del área metropolitana y el límite sur del crecimiento del puerto de Valencia”; el convenio de 1986, por el que el tráfico de camiones dejó de pasar por el centro de la ciudad gracias a la solución Sur y se cedieron a la ciudad, a cambio, un paseo que bordeaba el puerto en la zona Norte, espacios en la dársena interior (Pérgola); y el convenio de 1997, “en el que se incluye al Ministerio y a la Generalitat porque necesitábamos un acceso por carretera por el norte, un nuevo acceso ferroviario y la ZAL”. A cambio, se abrió al uso ciudadano la dársena interior proyecto de “Balcón al Mar” (600.000 metros cuadrados), el nuevo acceso ferroviario ya no generaba una barrera con la ciudad y el sur quedó liberado para la ciudad; y luego llegaron la America’s Cup y la Fórmula 1. 

En 2013, se firmó un nuevo convenio en el que en la zona norte se acabó cediendo al Ayuntamiento (que ahora cuenta con los 600.000 metros cuadrados del Balcón al Mar y 600.000 de la America’s Cup) y, en la zona sur, se creó un Plan Especial que se desarrolla de manera conjunta entre el Ayuntamiento y el APV. “Son 1,2 millones de metros cuadrados de suelo portuario que disfruta la ciudad”,  confirmó Guerra. Este acuerdo se ha materializado en el Plan Especial de Nazaret Este y busca compensar al barrio de Nazaret que, en su día, perdió su playa. En esta zona, además de un parque, la DEUP incluye una zona de uso terciario para el Puerto de 25.000 metros cuadrados con edificabilidad, “la idea es hacer oficinas para la comunidad portuaria, una escuela de estibadores y un centro de formación”, comentó el subdirector. Además, el Levante UD tendrá su ciudad deportiva aquí.

 

“La Ampliación Norte está hecha”

Evidentemente, el directivo de Valenciaport no pudo dejar de mencionar la actual polémica por la Ampliación Norte y su terminal norte. Manuel Guerra insistió en que la ampliación “está hecha y lo que lo que tiene que pasar a las playas del sur, está ya pasando. Solo se ha cambiado la terminal de lado. Primero estaba en la derecha y, después de consultas con posibles inversores, se llegó a la conclusión de que era mejor tenerla a la izquierda y contar con más línea de atraque. Eso es lo único que se ha hecho”. 

Asimismo, recordó que el Puerto de Valencia “es totalmente artificial, está ganado al mar y las obras se han ido haciendo con previsión porque tardan muchísimo en estar listas. Si no vas con tus obras por delante de tus tráficos, cuando tengas los buques esperando no podrás atenderles. Esto la ciudadanía no lo entiende bien. Si te esperas a tener los buques, cuando acabes no te quedará ninguno esperando y el negocio se habrá ido”.

Finalmente, Manuel Guerra se lamentó de la lentitud de los procesos administrativos y puso como ejemplo el Plan Especial de Nazaret: “Estando todos de acuerdo, hemos estado seis años para tramitar el Plan Especial. Estos instrumentos de planeamiento no son operativos, tiene que ir todo más rodado porque darle un equipamiento a la ciudad potenciará la vida al barrio”.