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El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha vuelto a demandar la realización de una nueva Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto de la Terminal Norte del puerto de Valencia con el objetivo de “paliar sus efectos negativos en las playas del sur de la ciudad”.

En las últimas semanas, el primer edil había evitado utilizar la expresión “Declaración de Impacto Ambiental” tras el acuerdo del Pleno del Ayuntamiento en el que demandaba una “evaluación de impacto ambiental”. El matiz es importante, puesto que logró sacar adelante ese acuerdo del Pleno del pasado mes de abril con los votos a favor del PSPV y la abstención de PP y Ciudadanos.

Poco antes de comenzar una reunión con los alcaldes de las pedanías del sur de la ciudad de Valencia, Ribó ha reconocido que, si bien la nueva terminal “puede tener efectos positivos, también lo es que los tiene negativos, y mucho”. En ese sentido, según el primer edil, “paliar esos efectos negativos tiene un nombre: Declaración de Impacto Ambiental”.

En la reunión de hoy acompañaba a Ribó el vicealcalde y concejal de Conservación de Áreas Naturales y Devesa-Albufera, Sergi Campillo, y los alcaldes de las pedanías del Horno de Alcedo (Ricard Bonet i Segura), Castellar-Oliveral (Merche Alabau Siurana), Pinedo (Salvador Castelló Lerma), El Saler (María Gimeno Bellver), El Palmar (Ernest Peris Bru), El Perellonet (Luis Alberto Zorrilla Torres), La Torre-Faitanar (Roberto Cuartero García), y La Punta (José Planells).

Esta reunión se enmarca dentro de la ronda de encuentros que está celebrando el alcalde de Valencia con diversas agrupaciones sociales y vecinales y organizaciones económicas con el objetivo de pulsar su opinión respecto al proyecto de la Terminal Norte del puerto de Valencia, un proyecto sobre el que el primer edil se ha pronunciado en diferentes ocasiones en contra.

El primer edil ya ha mantenido reuniones con asociaciones vecinales, la Confederación Valenciana de Empresarios de la Comunitat Valenciana (CEV), un grupo de académicos y técnicos expertos en diferentes áreas y ahora ha sido el turno de los alcaldes de los pueblos del sur de la ciudad. En los últimos meses, uno de los argumentos esgrimidos por Ribó para demandar un nuevo estudio de impacto ambiental ha sido la posible influencia del proyecto de la Terminal Norte en las playas del sur de la ciudad.

Está previsto que en las próximas semanas se produzcan nuevos encuentros con representantes de los trabajadores del entorno portuario, unas reuniones que “se producirán en breve”, según Ribó, que además ha puesto en duda la creación de puestos de trabajo que creará la nueva terminal.