Francisco Toledo, presidente de Puertos del Estado; Isabel Pardo, presidenta del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), y Mercè Conesa, presidenta de la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB).
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Diez apartaderos. Ese es el destino concreto de la inversión que la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB) habilitará para multiplicar la conectividad de los corredores ferroviarios con Madrid y Pamplona y permitir el tráfico de trenes de 750 metros, según confirmó el viernes a Diario del Puerto la propia Autoridad Portuaria, lo que supone un impulso importante para fortalecer el hinterland del Port de Barcelona e impulsar el transporte de mercancías por ferrocarril .

Estos diez apartaderos pertenecen al tramo Reus-Zaragoza, zona en la cual se llevarán a cabo las actuaciones. Cinco de los apartaderos se ubicarán en la vía sur y los cinco restantes en la vía norte

Francisco Toledo, presidente de Puertos del Estado; Isabel Pardo, presidenta del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), y Mercè Conesa, presidenta de la APB, han firmado el convenio a través del cual se establecen las aportaciones financieras del Fondo Financiero de Accesibilidad Terrestre Portuaria (FFATP) a la APB, las cuales se destinarán a la adecuación de estos diez apartaderos.

Concretamente, el objetivo de la inversión es implementar dichos apartaderos y mejorar los corredores ferroviarios Madrid-Barcelona y Zaragoza-Pamplona para trenes de 750 metros, teniendo en cuenta que la primera fase se realizará en el tramo Zaragoza-Reus.

Con este aumento de la longitud máxima especial, el Port de Barcelona dará continuidad al aumento de longitud máxima básica a 750 metros en el tramo Barcelona-Reus, que se obtendrá cuando finalicen las obras que ya están en marcha en el Corredor Mediterráneo. En total, las actuaciones cuentan con un presupuesto de 30 millones de euros a ejecutar entre 2020 y 2023. 

Respecto al proyecto, Puertos del Estado se encargará de la Comisión de Seguimiento que se creará especialmente para estas actuaciones. Por su parte, Adif asumirá la redacción y aprobación de los proyectos constructivos y la licitación y ejecución de las obras correspondientes, que serán financiadas por la AP de Barcelona en los términos previstos en el Convenio firmado entre las tres entidades. 

Los trabajos se alinean con la estrategia de desarrollo de corredores ferroviarios de mercancías, por lo que “guardan coherencia” con las actuaciones que se están llevando a cabo en el Corredor Ferroviario del Mediterráneo, afirma OPPE. 

 

Accesos ferroviarios

El Convenio entre la APB, Puertos del Estado y Adif llega tras la firma del protocolo de colaboración a través del cual el Port de Barcelona impulsará sus nuevos accesos ferroviarios para poder convertirse en el nodo logístico y multimodal más avanzado y referente del sur de Europa. De hecho, el Port juega un papel importante como puerta de Europa para las mercancías y los nuevos accesos permitirán desarrollar la conexión y una red de transporte intermodal  eficiente.

Estación de Orduña, objeto de inversión de la AP de Bilbao para la mejora del apartadero.

Fondo de accesibilidad: MUCHO MÁS QUE ACCESOS

El Fondo Financiero de Accesibilidad Terrestre-Portuaria está poniendo de manifiesto toda su potencialidad y demostrando que su apuesta por la conectividad es mucho más global y ambiciosa que el mero entorno portuario, penetrando en el hinterland con apuestas inversoras de importantísimo calado.

El acuerdo anunciado el viernes entre la Autoridad Portuaria de Barcelona, OPPE y Adif es el ejemplo paradigmático de como los puertos han decidido no sólo invertir en su ámbito físico inmediato, sino que están apostando decididamente por resolver con inversión propia todos y cada uno de los cuellos de botella que bloquean su intermodalidad, estén a 100 metros del muelle o estén a cientos de kilómetros de distancia, como es el caso de la inversión del Port de Barcelona en la ampliación de los apartaderos de las líneas de conexión con su hinterland de Madrid, Zaragoza y la Comunidad Foral de Navarra.

La de Barcelona no es la primera inversión de un puerto en la mejora de apartaderos de la red convencional.

Otro ejemplo ya en marcha es el de la Autoridad Portuaria de Bilbao y su acuerdo para la ampliación y adecuación del apartadero en la estación de Orduña, clave en los tráficos de este enclave con sus principales terminales interiores. La inversión que se acordó en este proyecto fueron 2,85 millones de euros.

Aún más destacada es la inversión que está ejecutando la Autoridad Portuaria de Valencia para la mejora de la línea ferroviaria Valencia-Sagunto-Teruel-Zaragoza, con un total de 53,6 millones de euros, de ellos 20,6 millones destinados íntegramente a la adecuación de apartaderos ferroviarios, hasta un total de siete.

En el marco de este mismo espíritu hay que encuadrar la apuesta que en los albores del Fondo y como uno de sus primeros proyectos financiados llevó a la Autoridad Portuaria de Cartagena a cerrar un acuerdo con Adif para invertir en la Variante de Camarillas, clave para ofrece un acceso directo al puerto cartagenero a lo largo de la Región de Murcia sin necesidad de emplear recorridos obsoletos e ineficientes.

Son numerosos los proyectos pendientes de materializar por parte de otras autoridades portuarias en materia de red convencional y terminales interiores siempre dentro del Fondo Financiero de Accesibilidad Terrestre Portuaria, destacando también por ejemplo los planes de apartaderos de la APBA en el cuello de botella que sigue representando el tramo Algeciras-Bobadilla.