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RETE, la Asociación para la Colaboración entre Puertos y Ciudades, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Huelva, ha organizado esta mañana una jornada para abordar “Las estrategias del Puerto de Huelva para abrirse a la ciudad”. El principal reto al que se enfrenta el Puerto es el desarrollo del Muelle de Levante, “porque aquí no podemos equivocarnos. Queremos transformar el frente portuario en un lugar para usos ciudadanos y económicos de alta calidad”, ha confirmado el director del Puerto de Huelva, Ignacio Álvarez-Ossorio.

 

El evento, celebrado en Las Cocheras del Puerto (un ejemplo de infraestructura de integración entre el Puerto y la ciudad), ha comenzado con las palabras de Teófila Martínez, presidenta de RETE, y de su homóloga de la Autoridad Portuaria de Huelva, Pilar Miranda. 

Para la presidenta de RETE esta jornada “es un ejemplo de lo que desde RETE queremos trasladar a los ciudadanos: un mayor conocimiento de lo que es la integración puerto-ciudad, de los proyectos que se desarrollan, para que se entienda que la integración puerto-ciudad va mas allá de lo físico y que tiene que ver con lo económico, social y cultural”. Además, ha explicado Martínez, “los proyectos puerto-ciudad son proyectos del territorio y se deben adaptar a su tiempo, tienen que ser flexibles y con un proceso continuo de comunicación entre las partes para poder tomar las mejores decisiones para todos”.

«El Puerto es un valor para la ciudad y la ciudad no puede poner palos en las ruedas en su desarrollo. La generación de sinergias es fundamental para que todos ganemos. El compromiso estratégico del puerto con la sociedad está claro y también tiene que ser recíproco”, ha explicado el director del Puerto.

“Porque en estos casos no debe haber vencedores ni vencidos, – ha añadido la presidenta de RETE- hay que perder el complejo de que el que cede pierde porque lo que debe existir es el equilibrio, en el que la ciudad y el puerto ganan. Todo el mundo debe de ganar”. 

Por ello, también es importante poder compartir las experiencias que se han puesto en marcha en otras ciudades y puertos para “no tropezar en la misma piedra dos veces. Y jornadas como la de hoy son interesantes por esta razón”.

Por su parte, la presidenta de la Autoridad Portuaria de Huelva, Pilar Miranda, ha querido poner en valor el esfuerzo realizado por el Puerto y su comunidad portuaria “para, a pesar de la crisis generada por la COVID, haber conseguido ser el quinto puerto del sistema nacional y el 25 a nivel europeo en 2020”. esto ha sido posible, “gracias al esfuerzo, al tesón y a la fuerza que impera en este grupo humano que forma el Puerto y en la comunidad portuaria. Trabajan para poner el puerto en el sitio que se merece”. 

Miranda también ha recordado que, actualmente, el enclave se encuentra en un proceso de diversificación para aumentar el volumen de negocio, empleo y riqueza; y que, entre las actuaciones de integración puerto y ciudad (que han sido desarrolladas más adelante por el director del Puerto de Huelva, Ignacio Álvarez-Ossorio), destacan las actuaciones en la Avenida de Montenegro, la lonja y la Ciudad del Marisco; sin olvidar que la marina y el proyecto en el muelle de Levante, también cambiarán la imagen de Huelva.

 

Huelva

El director del Puerto de Huelva, Ignacio Álvarez-Ossorio, ha tomado la palabra con su ponencia la “Integración de la fachada portuaria de Huelva en la ciudad”. En ella ha hecho un repaso de todas las actuaciones desarrolladas y de las previstas por el enclave para incentivar la relación con la ciudad y generar riqueza. 

Álvarez-Ossorio ha afirmado que la visión de la relación Puerto-Ciudad debe tener un carácter integral (económico, urbanístico, ambiental y social) y que, por ello, el diálogo con el territorio debe ser “respetuoso”. “El Puerto es un valor para la ciudad y la ciudad no puede poner palos en las ruedas en su desarrollo. La generación de sinergias es fundamental para que todos ganemos, el famoso win-win. El compromiso estratégico del puerto con la sociedad está claro y también tiene que ser recíproco”, ha explicado el director del Puerto.

Además, ha puesto en relieve la condición particular el puerto como estuario con la desembocadura dos ríos (Tinto y Odiel): “Somos un puerto muy grande, contamos con 1.700 hectáreas protegidas en tierra y aguas interiores y muy largo. Concretamente, para la integración puerto-ciudad tenemos 7 Km de la ría que tenemos que resolver”.

Sobre las actuaciones singulares que ha ido desarrollando el puerto y su acción por potenciar la integración puerto-ciudad, el directivo del Puerto de Huelva ha destacado: la Glorieta de las Canoas, Las Cocheras y el edifico Aqualon.

Tras las ponencias ha habido un coloquio entre el público y los ponentes principales.

Áreas de interacción con la ciudad

Hablando de las áreas de interacción con la ciudad, el director ha hablado del Eje Francisco Montenegro-Punta del Sebo que estaba muy degradada y que gracias a tres proyectos (recuperación ambiental, actuación en el paseo a la Ría y en la avenida) se han recuperado las marismas y la senda peatonal.

En la zona de Punta del Sebo se ha procedido a reordenar el espacio. “Aquí es donde se va a implantar la ZAL y la actividad logística compatible con la ciudad, de hecho, la ciudad demanda logística”.

Otra de las zonas recuperadas son las “Marismas del Pinar” donde se proponer una restauración paisajística y un parque fotovoltaico. El proyecto está en curso.

Sobre la actividad pesquera, el director reiteró que no se ha pensado en trasladarla “porque puede tener su encaje con la ciudad” y que sí que se dará visibilidad a la cadena de valor gracias a proyectos como la Lonja (en el centro de la ciudad y con un diseño exterior singular) y la Ciudad del Marisco, que después del verano se inaugurará.

Finalmente, puso en valor el proyecto en el Muelle de Levante: “Aquí no podemos equivocarnos. Tenemos que analizar bien lo que hagamos. Está claro que será una actividad mixta. Queremos transformar el frente portuario en un lugar para un conjunto de usos ciudadanos y económicos de alta calidad”.

“No queremos poner una zona comercial para competir con otras zonas, sino desarrollar un proyecto tractor que haga que venga gente de fuera para usar las instalaciones e inversores potentes con nuevas actividades económicas, sino estaremos matando otras zonas de la ciudad”, ha aseverado Álvarez-Ossorio.

El proyecto está en tramitación porque la ciudad está realizando su Planificación, “pero el Puerto no puede detenerse. Por eso estamos con la licitación del contrato de la oficina de apoyo técnico a la gestión del proyecto”.

El Puerto quiere elaborar un estudio de detalle de la Ordenación del Muelle que determine la demanda existe para ese espacio, las actividades tractoras y su ámbito de influencia y cómo está el mercado de inversores para este tipo de espacio. Con esta información se crearán unas especificaciones funcionales que se exigirán a aquellos que presenten sus proyectos en el Concurso de ideas acerca del Proyecto. Posteriormente, la urbanización sería realizada por la APH y los inversores privados harían la construcción y explotación.

Como asuntos pendientes quedaría, ha añadido el director, el Polígono pesquero, los Astilleros de Huelva y eje viario norte.

Hoy en día, la visión del enclave pasa por una acción integral por lo que las acciones Puerto-Ciudad se reflejan en el Plan Estratégico en dos apartados claramente: Relación con el entorno e Integración con el Medio Ambiente, “aunque en realidad son las cuatro, porque las dos primeras -tienen que ver con la actividad (consolidación y diversificación del negocio y competitividad)- generarán una fortaleza al Puerto tremenda que desarrollará la ciudad porque se aportará economía”. 

Los ámbitos de la relación Puerto-Ciudad se sostienen sobre una visión ambiental y “en revertir los pasivos ambientales que tenemos”, en una visión ciudadana “con la apertura del frente portuario de la Ría con esos 7 km que antes la ciudad no lo veía porque estabas los trenes”, una visión económica, “con la unión de sinergias del tejido económico puerto-territorio (la ZAL) y la creación de nuevos espacios para actividades en la ciudad (como un nodo de conocimiento)” y una visión social, “con el apoyo a la sociedad a través de las acciones de RSC (el Puerto invierte cada año 500.000 euros en este tipo de actividades).

 

Manuel Guerra, subdirector adjunto a Presidencia de la Autoridad Portuaria de Valencia.

El Puerto de Valencia, caso de estudio de la integración Puerto-Ciudad

La primera de las conferencias ha tenido como protagonista al Puerto de Valencia. Manuel Guerra, subdirector adjunto a Presidencia de la Autoridad Portuaria de Valencia, ha sido el encargado de presentar la historia y evolución de las actuaciones desarrolladas por el enclave a lo largo de los siglos, lo que ha permitido al público asistente (tanto en la sala como en streaming) conocer los porqués de algunas de las actuaciones. 

En su ponencia “La relación puerto ciudad. El caso de Valencia” ha incluido, en primer lugar, el cómo se ha llegado al hoy, las fases que se han vivido en las relaciones puerto-ciudad, pasando de cuando no existía la necesidad de relacionarse; a cuando, aunque existía la necesidad, no existía la relación; “a cuando, ante la necesidad, se produce una relación de intercambio (yo te doy y tú me das); hasta el convencimiento de que hay que trabajar juntos en el desarrollo común. Además, en esta fase el Puerto deja de trabajar como una Administración para trabajar como una empresa, el Puerto trabaja en la comunicación, los poderes de la ciudad y los ciudadanos son conscientes de su importancia para la economía y el Puerto es consciente de que la ciudad y los ciudadanos son unos de sus principales clientes. No todos sus objetivos pasar por el tráfico. Ambas instituciones están dispuestas a impulsar actuaciones que favorezcan el desarrollo de la otra”, ha apuntado Guerra. 

De esta toma de conciencia, nacen iniciativas para el desarrollo común como el auge de asociaciones como AIVP y RETE, la relación puerto-ciudad aparece en los planes estratégicos portuarios y en el Marco Estratégico del Sistema Portuario español. También se crean instrumentos formales de conversación en los que no solo colabora el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria, sino que se integran las voces de la comunidad portuaria, el gobierno regional y las asociaciones de vecinos, ha detallado el subdirector adjunto a Presidencia, que ha puesto como ejemplo de acción directa la activación de Aportem-Puerto Solidario, como ejemplo de asociación desarrollada por la comunidad portuaria para el beneficio de la sociedad valenciana, y la constitución de la comisión delegada para el “Impulso de la integración territorial -Valencia, Sagunto y Gandia-”, que creó el Consejo de Administración de la APV en octubre de 2015 y que llevó a la constitución del Comité Asesor del Puerto de Valencia en el que participan el gobierno regional, el ayuntamiento y la APV.

Manuel Guerra, subdirector adjunto a Presidencia de la Autoridad Portuaria de Valencia, en un momento de la conferencia.

Proyectos

En una segunda parte de su conferencia, Manuel Guerra ha entrado en el detalle de las actuaciones desarrolladas vinculadas al crecimiento del Puerto y de la ciudad. Así, ha ido mostrando fotografías con los principales cambios urbanísticos desde 1812 hasta la actualidad, ampliando la información en los principales hitos como: la Riada de 1957, “fundamental para el urbanismo porque se decidió desviar el río Turia lo que marca el límite sur del área metropolitana y el límite sur del crecimiento del puerto de Valencia”; el convenio de 1986, por el que el tráfico de camiones dejó de pasar por el centro de la ciudad gracias a la solución Sur y se cedieron a la ciudad, a cambio, un paseo que bordeaba el puerto en la zona Norte, espacios en la dársena interior donde estaba la Pérgola; el convenio de 1997, “en el que se incluye al Ministerio y a la Generalitat porque necesitábamos un acceso por carretera por el norte, un nuevo acceso ferroviario y la ZAL. A cambio, se abrió al uso ciudadano la dársena interior proyecto de “Balcón al Mar” (600.000 metros cuadrados), el nuevo acceso ferroviario ya no generaba una barrera con la ciudad y el sur quedó liberado para la ciudad; y luego llegaron la America’s Cup y la Fórmula 1.

En 2013, se firmó un nuevo convenio en el que en la zona norte se acabó cediendo al Ayuntamiento (que ahora ya cuenta con los 600.000 metros cuadrados del Balcón al Mar más lo 600.000 metros cuadrados de la America’s Cup) y, en la zona sur, se creó un Plan Especial que se desarrolla de manera conjunta entre el Ayuntamiento y el APV. “Son 1,2 millones de metros cuadrados de suelo portuario que disfruta la ciudad”, ha confirmado Guerra. Se ha materializado en el Plan Especial de Nazaret Este y busca compensar y tratar con cariño a un barrio, el de Nazaret, que en su día (en 1986) perdió su playa y fue sustituida por contenedores.

En esta zona, además de un parque, la DEUP incluye una zona de uso terciario para el Puerto de 25.000 metros cuadrados con edificabilidad, “la idea es hacer oficinas para la comunidad portuaria, una escuela de estibadores y un centro de formación”, ha comentado el subdirector. Además, el Levante UD tendrá su ciudad deportiva aquí.  

«La Ampliación Norte está hecha»

Evidentemente, el directivo de Valenciaport no pudo dejar de mencionar la actual polémica por la ampliación norte y su terminal norte. Manuel Guerra ha insistido en que la «Ampliación Norte está hecha y lo que lo que tiene que pasar a las playas del sur, está ya pasando. Solo se ha cambiado de terminal de lado. Primero estaba en la derecha y después de consultas con posibles inversores se llegó a la conclusión de que era mejor tenerla a la izquierda y contar con más línea de atraque. Eso es lo único que se ha hecho. La ampliación está hecha”.

Asimismo, ha recordado que el Puerto de Valencia “es totalmente artificial, está ganado al mar y las obras se han ido haciendo con previsión porque tardan muchísimo en estar listas. Si no vas con tus obras por delante de tus tráficos, cuando tengas los buques esperando no podrás atenderles. Esto la ciudadanía no lo entiende bien. Si te esperas a tener los buques, cuando acabes no te quedará ninguno esperando y el negocio se habrá ido”.

Finalmente, Manuel Guerra se lamentó de la lentitud de los procesos administrativos y puso como ejemplo el Plan Especial de Nazaret: “Estando todos de acuerdo, hemos estado seis años para tramitar el Plan Especial. Estos instrumentos de planeamiento no son operativos, tiene que ir todo más rodado porque darle un equipamiento a la ciudad potenciará la vida al barrio”.