Ribó matiza su mensaje y pide resolver los efectos de la Terminal Norte “con o sin DIA”
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El alcalde de Valencia, Joan Ribó, vuelve a matizar su posición sobre la Terminal Norte del puerto de Valencia. En esta ocasión, el primer edil no cree necesaria una nueva Declaración de Impacto Ambiental (DIA) siempre y cuando “se resuelvan los problemas y afectaciones que tendrá el proyecto sobre la ciudad de Valencia”.

Ribó aseguró ayer que “para mí, lo importante y urgente es analizar y resolver los problemas y consecuencias que tendrá la Terminal Norte en la ciudad de Valencia, con o sin DIA”. Según el alcalde, “hay que arreglar la incidencia del puerto en las costas de la ciudad de Valencia, hay que resolver los problemas ambientales que traerá consigo el aumento de la movilidad, debemos saber de donde saldrá el material para el relleno de la nueva terminal y, finalmente, hay que elaborar un estudio del impacto paisajístico”, dijo.

Con todo, Ribó recordó ayer su voto en contra hace dos años en el Consejo de Administración de la APV, cuando este órgano seleccionó la oferta de TiL como la más beneficiosa para la futura adjudicación de la terminal, un hecho que aún no se ha producido. “Si la Autoridad Portuaria de Valencia hubiera querido en ese momento, podríamos tener ya una DIA simplificada encima de la mesa relativa al proyecto”, aseguró el primer edil, que concluyó: “No es que no haya tiempo, sino que no se ha utilizado bien”.

Sin embargo, una DIA simplificada, casi con toda seguridad, alarga su período de tramitación más de dos años. Además, hay que recordar que la irrupción de la pandemia paralizó el proceso de adjudicación definitiva de la Terminal Norte.

Ribó no se cierra a dar su visto bueno al proyecto siempre que se dé respuesta a los “efectos negativos” que tendrá la terminal en la ciudad 

El alcalde y el Comité de Empresa de CSP Iberian Valencia Terminal ponen en duda las conclusiones del estudio de la UPV sobre el proyecto

No obstante, el alcalde no cierra la puerta a “dar el visto bueno al proyecto” siempre que “se resuelvan todas estas cuestiones”. De no ser así, advirtió, “seguiré mostrándome crítico y en contra de la Terminal Norte del puerto”.

Empleo 

Ribó ha introducido además un nuevo aspecto a analizar. El alcalde puso en duda ayer las cifras del estudio elaborado por la Universidad Politécnica de Valencia, que asegura que el proyecto de la Terminal Norte creará unos 40.000 empleos. Durante la mañana de ayer, el alcalde se reunió con representantes del Comité de Empresa de CSP Iberian Valencia Terminal.

Según Julián Pérez, presidente del Comité de Empresa de CSP Iberian Valencia Terminal, “se han hecho simulaciones en base a criterios macroeconómicos, y lo ha hecho gente que no sabe lo que es crear puestos de trabajo”. En ese sentido, alertó de que “cuando se produzca ese trasvase de más del 50% de nuestra carga de trabajo a la nueva terminal, provocará pérdidas de empleo en la misma proporción”.

Opinión

Tras esta reunión, Joan Ribó seguirá manteniendo encuentros con representantes de entidades y asociaciones. En breve, quiere reunirse con los trabajadores de la estiba “y alguna que otra asociación más”.“Mi intención es seguir pulsando la opinión de la sociedad valenciana”, reconoció Ribó, que además aseguró que “el objetivo de estas reuniones es hacer visible un problema que tenemos en la ciudad”.

Ribó no se cierra a dar su visto bueno al proyecto siempre que se dé respuesta a los “efectos negativos” que tendrá la terminal en la ciudad 

 

“La respuesta de la Comisión de Peticiones es lo que es, ni más ni menos”

Durante su comparecencia de ayer, el alcalde de Valencia restó importancia a la resolución de la Comisión de Peticiones de la Comisión Europea, que avala la actuación de la APV en torno a la Terminal Norte y descarta cualquier irregularidad ambiental.

“La respuesta de la Comisión de Peticiones es lo que es, ni más ni menos”, aseguró. “Durante mi vida política he hecho peticiones similares, y algunas se admiten y otras no”, afirmó Ribó.

En concreto, el informe realizado por esta institución europea afirma que “la Comisión no ha podido identificar ningún indicio de posible infracción de la legislación medioambiental de la UE” y continúa que “la Comisión considera que los procedimientos de revisión pertinentes previsto por el ordenamiento jurídico español en virtud de la Directiva EIA y/o de la Directiva 2003/4/CE serían el mecanismo más eficaz para buscar la reparación y tratar satisfactoriamente cualquier posible caso de aplicación incorrecta de la legislación de la EU”. 

La resolución del organismo europeo concluye que “no puede dar más seguimiento a este caso”, respondiendo así a una alegación realizada por un ciudadano sobre esta infraestructura.

 

Joan Ribó, durante su comparecencia ante los medios de comunicación. Foto: Raúl Tárrega.