Tiempo de lectura estimado: 2 minutos

Este ha sido un día marcado en el calendario del Port de Tarragona que, tras un año y seis meses de obras, ha inaugurado hoy el nuevo muelle de cruceros, una infraestructura multipropósito, Moll de Balears, con el cual el enclave prevé superar los 128.000 cruceristas de 2019.

Asimismo, con la construcción de la nueva terminal de cruceros se añadirá un espacio de más de 5.000 metros cuadrados, “cómodo y funcional para ofrecer un mejor servicio a los pasajeros de cruceros en las próximas temporadas”, ha explicado Josep Maria Cruset, presidente del Port de Tarragona.

Con una marcada presencia institucional y una larga lista de invitados, la inauguración ha contado con la participación de personalidades como Francisco Toledo, presidente de Puertos del Estado; Jordi Puigneró, vicepresidente y conseller de Políticas Digitales y Territorio de la Generalitat de Catalunya; Pau Ricomà, alcalde de Tarragona; Teresa Cunillera, delegada del Gobierno en Catalunya, Ricard Font, secretario general del departamento de Políticas Digitales y Territorio, entre otros.

Josep Maria Cruset, presidente del Port de Tarragona, ha agradecido la labor de todas las personas implicadas en este proyecto.

Asimsmo, Cruset ha destacado «el paso adelante» que supone contar con esta nueva infraestructura. El Moll de Balears permite aumentar la línea de atraque de cruceros en 700 metros y ofrecer un funcionamiento mucho más cómodo y ágil. Esta infraestructura representa una mejora cualitativa para la actividad de cruceros, ya que abre la puerta a albergar cruceros más grandes y permite que más barcos atraquen simultáneamente.

Moll de Balears.

Un muelle conectado

El nuevo Moll de Balears está listo para implantar el suministro de electricidad a los cruceros durante el atraque. El Port de Tarragona está listo para actuar con rapidez para cuando las empresas del sector implementen esta tecnología. Se trata de un servicio que permite que los buques no quemen combustibles fósiles durante su estancia en el puerto, lo que reduciría considerablemente las emisiones de C02. 

En concreto, el muelle cuenta con cinco acometidas para el suministro eléctrico, una de las cuales ya está conectada a la red para dar respuesta a las primeras demandas que puedan surgir del sector para cruceros pequeños y medianos.