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El Itsasmuseum inauguró ayer “Ibarrola en la ría, agua, hierro, fuego y aire”, una exposición de Agustín Ibarrola (Basauri, 18 de agosto de 1930), que permanecerá en el museo hasta enero de 2022.

La muestra, que fue presentada por Lorea Bilbao, presidenta de Itsasmuseum y diputada Foral de Euskera, Cultura y Deporte, Irrintzi Ibarrola, comisario y José Ramón Taranco, jefe territorial de Patrocinios y Gestión Social de Laboral Kutxa, está formada por 17 óleos de gran formato y una veintena de dibujos, en los que el artista aborda temáticas marítimas e industriales del entorno de la ría, realizados en la década de los 70, una etapa muy reconocible del artista, caracterizada por la fascinación de éste por la estética industrial de estos paisajes.

“Ibarrola no pintó el mar en sentido estricto, pero ha dialogado con él, a su manera, a lo largo de su trayectoria artística, al igual que lo hace Ría de Bilbao, en su recorrido a través de fábricas siderúrgicas y navales”, explica el Itsasmuseum.

Cargaderos de mineral, barcos en construcción, fábricas, astilleros, remos, diques, fundiciones, chimeneas, obreros en su trabajo o con sus familias, naves industriales o navegación colectiva “simbolizaban la fuerza de las personas que poblaron la ría de Bilbao, el mundo estéticamente más querido de Ibarrola en su juventud, en cuyos espacios se sitúan los cuadros de esta exposición que representa una de las principales líneas del discurso expositivo de Itsasmuseum”. 

“Tal vez por ser hijo de obreros y por haber sido también obrero siempre me ha interesado todo lo que el hombre da forma con su trabajo. Desde joven ha entrado en mi pintura el mundo de las fábricas, de las herramientas, de las formas artesanales, con sus texturas, su materialidad, sus colores”, escribió el artista hace unos años, como recoge el catálogo de la muestra.

A pesar de que en la exposición domina la componente figurativa, no están ausentes conceptos lingüísticos que después adquirirían mayor protagonismo en su obra.

Pero más allá de un ejercicio de recuperación de la memoria estética de tiempos pasados, Ibarrola reivindica las raíces humanistas y sociales de un creador comprometido que aspira en las inquietudes de sus protagonistas a la igualdad y la justicia.

Se trata de dibujos y óleos de gran formato que representan el entorno marítimo e industrial de Bilbao.

La exposición, que cuenta con el patrocinio de Laboral Kutxa, permanecerá en el museo hasta enero de 2022.