Comienzan las labores de regeneración de la playa La Pineda
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La Autoridad Portuaria de Tarragona ha iniciado las tareas de regeneración de la playa de La Pineda, los cuales se realizan en el marco del contrato por cuatro años para la aportación de arena en la playa de La Pineda con un presupuesto total de 2.360.700 de euros para el período 2020-2023, cerca de 600.000 euros cada año.

El Port de Tarragona regenerará la playa de La Pineda con 100.000 metros cúbicos de arena que se verterán en la parte central de la playa, en una tarea que durará aproximadamente 15 días.

Esta acción unida a los efectos de los espigones de contención que hay en cada lado de la playa, el espigón de los Prados y el espigón del Rincón, permitirá devolver el equilibrio a la playa de la Pineda. Se calcula que la regeneración finalice antes de terminar el mismo mes de mayo.

La empresa encargada del dragado es Rohde Nielsen, con sede en Dinamarca, se dedica a la restauración y conservación ecológica de la costa. La draga utilizada para estas tareas es la llamada «Viking R». Esta maquinaria ha participado en varias obras de dragado y ya fue utilizada en 2020 para la realización de las mismas funciones.

Garantizado el uso de la playa

Para poder seguir haciendo uso de la playa de La Pineda las tareas de regeneración se llevarán a cabo por tramos. A mediados de mayo se han empezado los trabajos, cuando se espera la llegada la draga y se alargarán hasta finales de este mes.

La operación de vertido de arena en la playa se coordinará con el fin de ocupar tramos de playa lo más reducidos posibles, haciendo crecer la playa paulatinamente y permitiendo el acceso y el disfrute prácticamente toda la extensión de la playa.

 

Respeto por el entorno

Uno de los objetivos del Port de Tarragona es velar por el entorno natural en todas sus actuaciones, especialmente en lo que se refiere a las obras. 

Esta aportación de arena se enmarca dentro de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) derivada de la construcción de la prolongación del Dique de Levante. Sin embargo, además de cumplir con las medidas ambientales requeridas por norma, el Port de Tarragona da un paso más allá y aplica unos controles propios y específicos en esta obra.

Una de las medidas principales será el control de la calidad del sedimento y del agua. Se llevarán a cabo controles de la turbidez y se instalarán cortinas para minimizarla. 

También se ha incluido en las medidas ambientales de compatibilidad con las estrategias marítimas, la utilización de sonares y submarinistas para controlar que el dragado no dañe la flora de la zona, poblada de Cymodocea Nodosa, un alga fanerógama marina incluida en el listado de especies silvestres de protección especial.