Las dos nuevas motocicletas eléctricas son del fabricante BMW, modelo C Evolution, y han sido adjudicadas a la división de Dominio Público y Protección Portuaria del Port, concretamente en el equipo de la Policía Portuaria.
Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

El Port de Tarragona ha renovado su flota con dos motocicletas más sostenibles para reducir la huella de carbono continuando así con el desarrollo de su Plan de Sostenibilidad Agenda 2030 presentado recientemente. 

Las dos nuevas motocicletas eléctricas son del fabricante BMW, modelo C Evolution, y han sido adjudicadas a la división de Dominio Público y Protección Portuaria del Port, concretamente en el equipo de la Policía Portuaria que desarrolla las tareas de vigilancia y control de las instalaciones portuarias y de las zonas de Port y Ciudad.
La Policía Portuaria dispone de vehículos para llevar a cabo diferentes operativas. Estas nuevas motocicletas son compatibles con el carné B y tienen una autonomía de hasta 100 km, características que permitirán que ambos miembros del equipo policial portuario puedan conducirla y así ganar en operativa y agilidad en diferentes dispositivos como es ahora el de cruceros, el de proximidad a la Villa Marinera del Serrallo y otros para la comunidad portuaria y para la ciudad.

Por un crecimiento sostenible

El Port de Tarragona presentó recientemente su Plan de Sostenibilidad Agenda 2030. Todos los objetivos del apartado “Crecimiento Sostenible 2030” tienen la finalidad de reducir la huella de carbono del puerto en el horizonte 2030.

Fomentar el vehículo eléctrico en la organización y en la comunidad portuaria es una de las metas establecidas en el Plan de Sostenibilidad Agenda 2030

Fomentar el vehículo eléctrico en la organización y en la comunidad portuaria es una de las metas establecidas en el Plan. El criterio es la adquisición de nuevos vehículos 100% eléctricos, excepto los necesarios para recorrer largas distancias que, entonces, podrán ser híbridos.

El Port cuenta con el Distintivo de Garantía de Calidad Ambiental (renovado para el período 2018 a 2021) en la categoría de flotas de vehículos que tiene como principal finalidad contribuir a la reducción de las emisiones contaminantes provenientes del transporte, promover la ecoeficiencia y la sostenibilidad ambiental en la planificación, proyección y gestión de la movilidad, especialmente en entornos urbanos. “El objetivo es minimizar los impactos ambientales más allá de los requisitos derivados del cumplimiento de las normativas actuales”, añaden fuentes del Port.

Los criterios ambientales para poder obtener este distintivo se basan en la gestión de la flota, la conducción eficiente, el tipo y estado de los vehículos y otras acciones de compromiso de mejora ambiental. Por ello, entre otras medidas, la APT ofrece cursos de conducción eficiente a sus trabajadores, fomenta el uso de las videoconferencias para evitar desplazamientos y mantiene una flota de vehículos de bajas emisiones.

Reducción de la huella de carbono

En los últimos años (2012-2019), la Autoridad Portuaria de Tarragona ha apostado por seguir mejorando la eficiencia de su parque de vehículos. El Port de Tarragona ha aplicado criterios de eficiencia cada vez que ha renovado su flota y ha ido incorporando turismos eléctricos e híbridos en su flota y retirando los turismos de motores más antiguos. 

La incorporación de vehículos más eficientes ha permitido la retirada de los vehículos más antiguos que consumían más carburante y provocaban mayor contaminación atmosférica ya que no disponen de los dispositivos actuales de reducción de emisiones, como por ejemplo, la monitorización de la presión de las ruedas, start -stop, frenada regenerativa, filtros de partículas y de NOx, etc.
Hace seis años, en 2012, las emisiones derivadas del parque de vehículos sumaban 131,3 toneladas de CO2 eq., mientras que el año pasado sólo representaron la emisión de 83,82 toneladas de CO2 eq. 

Esta línea de actuación es fruto de la adhesión del Port de Tarragona al programa de Acuerdos Voluntarios para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero impulsado por la Oficina Catalana de Cambio Climático. A través de este programa, la APT calcula su huella de carbono y establece un compromiso para reducir sus emisiones.
El crecimiento del Port de Tarragona pasa por la transición energética, la digitalización de los procesos y el impulso de infraestructuras que favorezcan la mejora de la eficiencia, la competitividad y la conectividad entre las personas.