Aurelio Martínez, presidente de Valenciaport; y Antonio Torregrosa, director de la Fundación Valenciaport, durante el seminario organizado por EIT Climate KIC. Foto: Raúl Tárrega.
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La Autoridad Portuaria de Valencia y la Fundación Valenciaport han decidido avanzar en el proceso de electrificación de los muelles de la dársena valenciana con la solicitud de financiación en dos proyectos a nivel europeo. Ambos se enmarcan en el Programa Ealing (European flagship Action for CoLd ironING)

El primero de ellos afectaría exclusivamente al puerto de Valencia. Con una inversión total de 8,5 millones de euros y un período de ejecución entre abril de 2020 y junio de 2023, contempla la puesta en marcha de una subestación que permitiría una potencia de 60 megawatios ampliable hasta los 90. Podría atender de manera simultánea seis buques portacontenedores, cuatro ferries y dos cruceros.

El segundo de los proyectos tendría una perspectiva más global y contaría con un presupuesto total de 7,3 millones de euros y un período de ejecución entre junio de 2020 y diciembre de 2022. Cuenta con 22 socios y analizaría el marco regulatorio europeo en materia de conectabilidad de los buques a la red eléctrica en los puertos europeos.

Este anuncio lo hizo el presidente de la APV, Aurelio Martínez, durante su participación en el seminario “Funding systems change for Climate Action” organizado por EIT Climate-KIC en el marco de Forinvest en Feria Valencia. Martínez estuvo acompañado por Antonio Torregrosa, director general de la Fundación Valenciaport; y José Luis Muñoz, director de EIT Climate-KIC en España.

EL DATO

16.000.000

Los dos proyectos en los que la APV y la Fundación Valenciaport han solicitado financiación suman una inversión total cercana a los 16 millones de euros.

La APV espera recibir el visto bueno de la Conselleria en abril o mayo para licitar la subestación eléctrica

La Autoridad Portuaria de Valencia mantiene desde los años 90 del pasado siglo una clara apuesta por la reducción del impacto de la actividad portuaria en el medio ambiente. En 2030 tiene previsto ser el primer puerto europeo en lograr ser autosuficiente energéticamente.

 

Subestación eléctrica

Una de las patas en las que se sutenta este objetivo es el de la instalación y puesta en marcha de una subestación eléctrica que permitiera a los buques que llegan al puerto conectarse a la red eléctrica para desconectar sus motores y reducir sus emisiones.

Por el momento, la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural está estudiando el proyecto. “Esperemos que en abril o mayo autoricen el proyecto, lo que nos permitiría sacarlo a licitación”, afirmó Martínez.

El presidente de la APV explicó que la subestación es una de las partes de esa electrificación. “Ahora quedaría todas las conexiones en los muelles del puerto”, y ahí es donde entran esos dos proyectos en los que se embarca la Autoridad Portuaria de Valencia y la Fundación Valenciaport, que habrían solicitado financiación para poder hacer frente a una parte de ese proceso.

Otra de las patas en las que se quiere sustentar la APV es la instalación de aerogeneradores. La intención es contar con siete torres eólicas en los diques de abrigo, donde “el impacto visual es menor”. El presidente de la APV pidió que se aceleren estos trámites para poder llegar a ser “el primer puerto que genere la misma energía que consume”.

 

Asistentes al seminario celebrado en Forinvest. Foto: Raúl Tárrega.
Asistentes al seminario celebrado en Forinvest. Foto: Raúl Tárrega

Compromiso medioambiente y social

En materia medioambiental, la APV tiene el compromiso firme 2030, cero emisiones, con un plan que contempla acciones como la subestación eléctrica que permita la conexión a la red de los buques atracados en puerto y la reducción correspondiente de emisiones, la instalación de nuevas cabinas de emisión de aire, el uso de hidrógeno en las terminales o la instalación de placas fotovoltaicas, entre otros.

En los parámetros sociales, Valenciaport continúa trabajando en nuevas soluciones para seguridad, protección y gestión de emergencias o la mejora continua y la formación de trabajadores. Un ejemplo de este compromiso se ha reflejado durante la situación de emergencia generada por el Covid-19 donde la actividad portuaria ha continuado su labor para asegurarla cadena logística con plenas garantías de seguridad para la comunidad portuaria. Asimismo, destacar la responsabilidad de la APV y las empresas de su entorno con las inquietudes de la población más próxima al puerto de València con iniciativas como APORTEM, o la integración ciudad-puerto con actuaciones como el plan especial de Nazaret, planificado de manera conjunta con elAyuntamiento, con la cesión de suelo portuario para la ciudad.