Tiempo de lectura estimado: 4 minutos

Esta cifra representa “no solo la segunda más alta en la historia de la infraestructura portuaria” sino también “la recuperación de un tráfico que ha sufrido especialmente durante la pandemia”. Martín ha recordado que se trata de una industria “de alto poder adquisitivo” que contribuye, además, “a desestacionalizar el turismo”.Hay que destacar que, hasta 2019, año en el que escalaron 21 cruceros en Santander, la media anual oscilaba entre los 8 y los 13 buques de este tipo y que, durante los dos últimos años, solamente han visitado el puerto 3 debido a la prohibición de atraque de los cruceros internacionales en los puertos estatales. Martín ha manifestado, además, la importancia de los acuerdos alcanzados por la APS, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander para crear la marca Santander Cruise Deluxe, que tiene como objetivo “fomentar y cuidar este tráfico para que Santander pueda convertirse en puerto de referencia de cruceros de la fachada norte de la península Ibérica”. Un reconocimiento que, según el presidente del puerto, se verá incrementado “con la construcción de la nueva terminal de ferries en los muelles de Maliaño para dedicar la Estación Marítima en exclusiva al tráfico de cruceros”. Por su parte, el consejero de Turismo del Gobierno de Cantabria y vicepresidente del puerto, Javier López Marcano, ha valorado las previsiones del puerto relacionándolas con la tendencia generalizada de una “paulatina recuperación turística tras la pandemia”. Marcano considera que el dinamismo de los cruceristas es un síntoma del interés por viajar que se ha despertado después de las estrictas medidas sanitarias y de las garantías que proporciona la vacunación. Con unos hábitos y procedimientos sanitarios que velan por la seguridad de los viajeros y que están interiorizados en los usuarios y profesionales, el consejero cántabro ha destacado las posibilidades estratégicas del puerto santanderino y de su bahía para estimular el destino de Cantabria. “El puerto es un atractivo arco de entrada para conocer el valioso patrimonio del territorio cántabro, y nuestro esfuerzo debe orientarse a prolongar más la estancia de los cruceristas para proporcionarles la posibilidad de visitar los centros de interés turístico del entorno”.

Esta cifra representa “no solo la segunda más alta en la historia de la infraestructura portuaria” sino también “la recuperación de un tráfico que ha sufrido especialmente durante la pandemia”. Martín ha recordado que se trata de una industria “de alto poder adquisitivo” que contribuye, además, “a desestacionalizar el turismo”.

Hay que destacar que, hasta 2019, año en el que escalaron 21 cruceros en Santander, la media anual oscilaba entre los 8 y los 13 buques de este tipo y que, durante los dos últimos años, solamente han visitado el puerto 3 debido a la prohibición de atraque de los cruceros internacionales en los puertos estatales.

Martín ha manifestado, además, la importancia de los acuerdos alcanzados por la APS, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander para crear la marca Santander Cruise Deluxe, que tiene como objetivo “fomentar y cuidar este tráfico para que Santander pueda convertirse en puerto de referencia de cruceros de la fachada norte de la península Ibérica”. Un reconocimiento que, según el presidente del puerto, se verá incrementado “con la construcción de la nueva terminal de ferries en los muelles de Maliaño para dedicar la Estación Marítima en exclusiva al tráfico de cruceros”.

Por su parte, el consejero de Turismo del Gobierno de Cantabria y vicepresidente del puerto, Javier López Marcano, ha valorado las previsiones del puerto relacionándolas con la tendencia generalizada de una “paulatina recuperación turística tras la pandemia”. Marcano considera que el dinamismo de los cruceristas es un síntoma del interés por viajar que se ha despertado después de las estrictas medidas sanitarias y de las garantías que proporciona la vacunación. Con unos hábitos y procedimientos sanitarios que velan por la seguridad de los viajeros y que están interiorizados en los usuarios y profesionales, el consejero cántabro ha destacado las posibilidades estratégicas del puerto santanderino y de su bahía para estimular el destino de Cantabria. “El puerto es un atractivo arco de entrada para conocer el valioso patrimonio del territorio cántabro, y nuestro esfuerzo debe orientarse a prolongar más la estancia de los cruceristas para proporcionarles la posibilidad de visitar los centros de interés turístico del entorno”.