Montse Adan, directora de Puerto y Ciudad de la Autoridad Portuaria de Tarragona.
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Desde hace muchos años, el concepto Puerto y Ciudad está presente en la estrategia del Port de Tarragona formando parte de su ADN. Tanto es así, que desde la infraestructura defienden que el Port ha sido “pionero” en el impulso de iniciativas “destinadas a reforzar la relación y la simbiosis entre las instalaciones portuarias y la ciudad”. Así lo explica Montse Adan, directora de Puerto y Ciudad de la Autoridad Portuaria de Tarragona, a Diario del Puerto, que recuerda, además, que hace “más de 30 años que se pusieron en marcha los primeros proyectos culturales y sociales que dieron paso a lo que hoy conocemos como el Moll de Costa”, un espacio abierto al público donde se confirma que la integración puerto-ciudad ha sido, es y será una prioridad.

“El Moll de Costa es el conjunto de espacios del Port de Tarragona que hoy están abiertos al público y que están a disposición de la ciudadanía”, destaca Adan. La creación del Museo del Port y del Archivo Histórico, así como la apertura a la ciudad de aquellos espacios portuarios que habían perdido su uso industrial, “fueron el embrión de esta estrecha relación”, señala la directora.
“Históricamente siempre se ha dicho que Tarragona va bien si el puerto va bien, y viceversa”, explica Adan, por lo que el Port no concibe que su entorno se limite puramente a la actividad logística, económica y comercial. “Esta relación debía ir más allá y la cultura, así como las actividades sociales, festivas, deportivas y lúdicas, debían estar presentes. Nuestro territorio no puede entenderse completamente sin tener en cuenta la simbiosis existente entre el Port de Tarragona y la ciudad”, afirma la directora.
De este modo, la marca Moll de Costa está totalmente consolidada en el imaginario colectivo de la población tarraconense, que conoce “perfectamente” los espacios del Port, como los tinglados, los refugios, las salas de exposiciones o el Teatret, entre otros.

Cultura y ocio
A las peticiones por parte de la ciudad para programar actividades, se suman las acciones que organiza el Port de Tarragona, mediante su equipo del departamento de Puerto y Ciudad. Con todo ello, Moll de Costa ofrece “una oferta lúdico-cultural que nos convierte en referente como dinamizador social de la zona”. Con la inauguración del renovado Museu del Port, la Autoridad Portuaria espera consolidarse, más si cabe, “como referente de turismo cultural en la zona”.
Montse Adán hace hincapié también en el Teatret del Serrallo, “un espacio único que apuesta por la promoción de los artistas y creadores locales, dando paso a proyectos de calidad, sin renunciar a autores que nos den proyección internacional”, explica. El Teatret, inaugurado hace cinco años, “ha posicionado numerosos y destacados ciclos y festivales en el mapa artístico del territorio”.
Por otra parte, la directora de Puerto y Ciudad destaca la puesta en marcha del Espacio de Opinión Port Tarragona. Formado por un grupo de 20 personas representativas del movimiento social y cultural, “este espacio nace con el objetivo de acercar, todavía más, el Port de Tarragona a su entorno y conocer las inquietudes de la sociedad permitiendo mejorar la relación y conexión entre sociedad y Port”.
Asimismo, el Port gestiona diversos ciclos culturales, como el “Expressa’t”, una muestra artística para revelar el talento artístico del territorio, o PortAutors, que este año inicia su IV edición.

Siempre se ha dicho que Tarragona va bien si el puerto va bien, y viceversa

El Moll de Costa aglutina el conjunto de espacios del Port de Tarragona que hoy están abiertos al público y a disposición de la ciudadanía

 

Apuesta decidida
“La sensibilidad del Port de Tarragona para relacionarse socialmente con la ciudad viene de lejos”, asegura Montse Adan. Por ello, cuando los antiguos refugios y tinglados, que durante muchos años habían acogido mercancías, se dejaron en desuso, la AP de Tarragona “emprendió una apuesta decidida y valiente por lo que conocemos como Port-Ciutat”.
A partir de ese momento, y con el objetivo de “ofrecer a la ciudad una oferta estable como valor añadido a la actividad económica generada por la actividad portuaria”, comenzaron a transformarse estos espacios industriales en zonas y espacios “polivalentes para uso cultural y social”.
Fue en el año 2000 cuando el Museu del Port abrió sus puertas por primera vez, con el reto de “preservar y difundir el patrimonio marítimo y portuario de Tarragona” y, desde entonces, “estos años han servido para consolidarlo como un referente cultural y turístico en la zona”.
De hecho, y según recuerda Adan, el Museu ofrece un programa pedagógico propio. “Más de 12.000 estudiantes de Tarragona pasan cada año por sus instalaciones, conociendo así la actividad cotidiana de un puerto comercial, pesquero y deportivo como el de Tarragona”.
A partir de estas iniciativas, a las que Montse Adan suma también el Archivo del Port de Tarragona, creado para custodiar el patrimonio documental de la administración portuaria desde sus orígenes hasta la actualidad, el proyecto de Port-Ciudad “se ha ido ampliando y desarrollando hasta dar paso a la marca Moll de Costa y la reciente creación de la dirección de Port-Ciutat, de la cual estoy muy orgullosa de formar parte”, concluye.

El Espacio de Opinión Port Tarragona nace para “conocer las inquietudes de la sociedad permitiendo mejorar la relación y conexión entre sociedad y Port”

La APT ha rehabilitado su antigua sede, un edificio singular donde rige la eficiencia energética. Foto Leila E.

Edificios y espacios singulares

Las instalaciones y espacios del Port de Tarragona no se limitan a los tinglados y los refugios. El enclave cuenta también con numerosos espacios y edificios singulares como:
Teatret del Serrallo: ubicado en la antigua cofradía de pescadores, el teatro ofrece acontecimientos culturales.
Archivo del Port: alberga documentación desde 1790 y desde hace 30 años está abierto al público. Este servicio convirtió al Port en “pionero en el campo de la recuperación del patrimonio escrito y documental”.
Pasarela del Port para peatones: conecta el centro urbano con la zona cultural del puerto.
• Passeig Marítim del Milacre: conforma el frontal marítimo de la ciudad y es una nueva zona de ocio.
KM0: en el dique de Llevant existe un paseo de 4,5 km de longitud abierto a la ciudad, al lado de la sede de la Autoridad Portuaria.
Antigua sede de la APT: rehabilitada recientemente, marca el perfil marítimo del enclave, y es ejemplo de sostenibilidad y eficiencia.

Desde el barrio del Serrallo comienza a divisarse la relación puerto y ciudad de Tarragona. Foto L.E.

La Rambla de la Cultura-Moll de Costa

Desde el barrio del Serrallo, pasando por el Moll de Costa y hasta llegar al Passeig Marítim del Milacre, la fachada marítima de Tarragona se ha convertido en un conglomerado de actividad logística y de ocio. De este modo, el puerto tarraconense asume su papel como motor económico y también como dinamizador del territorio, siendo el Moll de Costa un paisaje “emblemático y arraigado” a la historia de Tarragona.

Los tinglados
Los tinglados del Port de Tarragona se conciben como un espacio “multifunional” en el cual, tanto la infraestructura portuaria como entidades de la ciudad, promueven y organizan actividades de todo tipo. En concreto, el Tinglado 2 acoge exposiciones de arte contemporáneo y vanguardistas.

Refugio 1
El Refugio 1 del Moll de Costa, también con un carácter multifuncional, cuenta con más de 2.000 metros cuadrados con el objetivo de albergar actos de diversa índole. Por ejemplo, a principios de 2020, el Refugi acogió el acto del 150 aniversario del Port de Tarragona.

Pau Ricomà, alcalde de Tarragona; Laura Borràs, presidenta del Parlament de Catalunya; Josep Maria Cruset, presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, y Ricard Font, secretario general de la Vicepresidencia y Departamento de Políticas Digitales y Territorio de la Generalitat de Catalunya, en el acto de inauguración.

NUEVO MUSEU DEL PORT

El Port de Tarragona inauguró el pasado sábado el nuevo Museu del Port tras realizar una reforma integral con la que se pretende crear “una emocionante y atractiva oferta museográfica abierta a todos los públicos”. Se han invertido 2 millones de euros en la reforma, tanto del edificio como del discurso museístico, que servirá para dar un nuevo impulso a un Museu que, durante más de 20 años, ha acogido miles de visitantes y turistas.

El Museu tiene 2.600 metros cuadrados construidos y cuenta con cuatro áreas temáticas:

“Entre el mar y la tierra”: en la que se explica el porqué de ser de los puertos y los inicios y orígenes del Port de Tarragona.

“Hacerse al mar”: en la que se abordan las técnicas de navegación y las embarcaciones que han pasado por el puerto durante todos sus años.

“La vida en el Port”: en la que se recoge la historia del litoral tarraconense, así como el papel de la mujer, gastronomía, comercio o industria química.

“Port y sostenibilidad”: en la que se refleja cómo el puerto ha modificado la fisionomía del territorio y la importancia de la sostenibilidad en su actividad.

Por otra parte, el Museu acoge también el Observatorio Azul, una propuesta dirigida al alumnado para que puedan conocer las especies que se capturan en el Port.