El Puchero Portuario ha cerrado temporalmente por falta de recursos. Foto: RT.
Tiempo de lectura estimado: 6 minutos

Con las empresas del sector logístico haciendo juegos malabares para poder sacar adelante su trabajo y con el sector económico en general conteniendo la respiración hasta que pase lo peor de esta crisis provocada por el Covid-19, la labor de las ONGs se ha visto afectada de manera considerable, bien por la falta de recursos y financiación, o bien por el cese de actividad de empresas e instituciones receptoras de ayuda.

La optimización de recursos financieros que acometen las empresas en estos días ha provocado que muchas ONGs hayan tenido que echar el cierre, de manera temporal, hasta que pase la tormenta. Es el caso del Puchero Portuario, una iniciativa de Coordinadora Solidaria Valencia que se ha convertido en un modelo a seguir a nivel nacional.

Hablando con Humberto Nácher, alma de este proyecto, se notan varias cosas. Primero, su desazón. Segundo, cierta impotencia por no poder seguir prestando su servicio. Y tercero, cierta resignación. 

“Tuvimos que cerrar el comedor porque no podíamos garantizar la seguridad de los usuarios. Todos vienen andando y la mayoría son de Nazaret -un barrio cercano al puerto de Valencia-, incluso al cerrar los colegios venían con sus hijos porque no podían dejarlos en casa”.

El tijeretazo en los recursos que llegan desde las empresas y el cierre de colegios obligan a las ONGs del sector logístico a reorientar su actividad 

El cese de actividad también ha tenido como consecuencia que las ONGs que distribuyen ayuda alimentaria -como es este caso- dejen de recibir donaciones, ya sea porque no hay stock sobrante o porque resulta casi imposible comprar alimentos al estar agotados.

Abriendo el foco, el resto de entidades pasa por la misma situación. Cáritas sólo atiende a los residentes que tienen en su albergue, a los cuales no deja salir, y ha dejado de atender a los externos por riesgo. En este contexto “decidimos cerrar provisionalmente”, ya que, además, Asuntos Sociales también ha cerrado el grifo.

Colegios cerrados

El cierre de los colegios también ha trastocado la labor de Aportem-Puerto Solidario, creada y mantenida por el sector logístico, que se vuelca con los más vulnerables, sobre todo en el Distrito Marítimo de Valencia.

 Francisco Prado, presidente de Aportem, denuncia que ese cese de actividad en los centros educativos ha tenido como consecuencia que los niños “se encuentran con el problema añadido de que, en algunos casos, se han quedado sin el desayuno y/o la merienda que Aportem les ofrecía cada día a través de las escuelas”. Y es que el apoyo de esta ONG se canaliza, sobre todo, a través de los colegios,” a los que aportamos alimentación, material de aseo, ropa, calzado, material escolar, deportivo, etc”.

MIARCO dona mascarillas y guantes a la sanidad pública valenciana

La empresa valenciana ha decidido donar el material para facilitar la labor de los profesionales sanitarios.

MIARCO, compañía valenciana especializada en la fabricación de cintas y soluciones adhesivas, quiere contribuir en la medida de lo posible a paliar la difícil situación que está atravesando la sociedad española por la expansión del COVID-19. 

En concreto, MIARCO ha donado 125.000 guantes de nitrilo y 12.000 mascarillas a dos centros hospitalarios de la ciudad de Valencia. El material donado se ha repartido entre el Hospital General y el Hospital Arnau de Vilanova que, como el resto de los hospitales de la Comunidad Valenciana, se encuentran desbordados por la situación extraordinaria que estamos viviendo. 

Estos Equipos de Protección Individual van a servir para que los sanitarios puedan protegerse ante el contagio, y contribuirán en la medida de lo posible a paliar los problemas de abastecimiento de equipos de protección sufridos por los centros hospitalarios. 


Aportem ultima con los colegios nuevas fórmulas para canalizar la ayuda.

“A pesar de esta situación, no podemos permitirnos venirnos abajo”

Para algunas familias, la labor de estas ONGs es esencial. Arantxa, una de las trabajadoras sociales que colabora con el Puchero Portuario, asegura que “a pesar de esta situación, no nos podemos permitir venirnos abajo”, sobre todo teniendo en cuenta los 410 servicios que dan diariamente.

La falta de ingresos y recursos ha hecho estrujarse el cerebro a todos los que gestionan el día a día de estas asociaciones. “Por el momento, estamos ultimando dos proyectos que nos deberían permitir tener algo de liquidez a corto plazo. Por un lado, vamos a abrir una campaña recaudatoria en Facebook. Por otro, queremos poner en marcha un nuevo jornal solidario de los trabajadores portuarios”, una iniciativa por la que los estibadores donan su sueldo de una jornada.

En Aportem-Puerto Solidario tampoco se han quedado de brazos cruzados. “Lejos de relajar nuestra actividad ante esta situación, nos hemos puesto en contacto con los colegios a los que suministramos cada día desayunos y meriendas para los niños”, asegura Francisco Prado, que reconoce que los centros educativos les han hecho llegar su situación tras su cierre.

Por ello, Aportem y los colegios trabajan intensamente para establecer formas de hacerles llegar a los menores que ni siquiera tienen beca de comedor esos alimentos. “Esperamos que esta semana se organice ese nuevo sistema de distribución. A partir de ahí, Aportem tiene previsto hacer todo lo que esté en su mano para llevarles lo que necesiten”. 


La Fundación UPS apoya a su red de socios humanitarios para luchar contra el impacto del coronavirus

La Fundación UPS ha ampliado su respuesta al coronavirus, incluyendo nuevas asignaciones de subsidios, superando los seis millones de dólares a agencias de las Naciones Unidas, socios de ayuda humanitaria y organizaciones sin ánimo de lucro tanto locales como internacionales.

La ayuda incluye la colaboración con más de una docena de organizaciones, la prestación del servicio de transporte, asesoramiento para la cadena de suministro y contribuciones monetarias para agilizar la distribución de material de protección para el personal sanitario y las actividades necesarias para la supervivencia de las personas y comunidades afectadas.

«La Fundación UPS y UPS tienen una amplia experiencia en ayudar a comunidades a prepararse, responder y recuperarse de crisis repentinas y prolongadas. Esta experiencia nos permite proporcionar un apoyo fundamental a nuestros socios durante este momento de necesidad sin precedentes», señala Eduardo Martínez, presidente de la Fundación UPS y director de diversidad e inclusión de UPS.

Las nuevas ayudas se suman al apoyo proporcionado en campañas anteriores, a través de las cuales la Fundación UPS junto con donantes de productos médicos y los socios de ayuda MAP International, MedShare y Good360 proporcionaron más de 4millones de mascarillas de respiración, 11.000 trajes de protección y 280.000 guantes de nitrilo a los trabajadores sanitarios.